Todo el mundo necesita alimentos ricos en calcio cada día.
La leche, el yogurt y el queso son una fuente excelente de calcio. Otros recursos de calcio incluyen las hojas verdes como el kale, las acelgas, y los nabos verdes, las sardinas y el salmón con espinas en lata, las semillas de soya, y el jugo de naranja con calcio añadido.
El calcio se necesita para constituir los huesos y los dientes. Pero eso no es todo; algo de calcio se encuentra en la sangre y ayuda a contraer los músculos y a coagular la sangre. El calcio también ayuda a los nervios a trabajar.
¿Y qué pasa con los bebés? Durante el primer año del bebé, la leche de pecho o la fórmula son muy importantes. Al año, la mayoría de los bebés ya están listos para leche entera. Los bebés necesitan la grasa de la leche entera. No le dé leche descremada o baja en grasa antes de los 2 años. Después de los 2 años, la leche baja en grasa y la descremada son la mejor alternativa para toda la familia.
La intolerancia a la lactosa es un problema especial de salud para algunas personas. Aprenda más sobre la intolerancia a la lactosa en la siguiente sección.